¿Nunca se sienten solos? Pero no esa soledad absoluta, sino de esa, caprichosa, de esa soledad que uno no siente cuando alguien no está contigo. Porque todos los demás están, al menos los que realmente importan, menos... justamente ese alguien.
Y es un simple capricho...¿Por qué uno no puede elegir a quién querer? Quizás muy en el fondo elegí.
Porque definitivamente hay algo que me atrae. Hay "algo" que me encanta -uno empieza a encontrarle "la vuelta" cuando lo acepta- y es imposible encontrarlo en otra persona...
Porque definitivamente hay algo que me atrae. Hay "algo" que me encanta -uno empieza a encontrarle "la vuelta" cuando lo acepta- y es imposible encontrarlo en otra persona...
Y sí, soy sensible. Muy sensible. Y aunque trato de parecer, dura, fría, me emociona cada pequeña intervención del arte, de la vida...
Me gusta el vuelo de las mariposas, los niños que hablan y ríen con sus ojitos brillantes, la letra de Marcio, la pasión de Sofía, las fotos de la pared, "Ami regresa", mamá cuando juega con el cachorro, el acento francés de Jerome, que el pequeño Sergio se acuerde mi nombre, la gente que canta por la calle, los que me sostienen la mirada, el calorcito de mi cama y pensar en lo mucho, mucho que lo amo...
Pensar que debería haber hecho lo primero que pensé; alejarme. Pero...¡Era mi amigo! Uno de mis mejores amigos...
Pensé que podría arreglar eso. Eran tres y ahora me han quedado dos.
De la amistad al amor hay un camino, cuando lo tomas, ya no hay vuelta atrás.
Qué tonta fui. Es que...Lo quería mucho.
Amo a mis verdaderos amigos. Y sólo tenía tres.
¿Entienden lo trágico?
No me es fácil encontrar gente afín a mí. Mucha gente me ha ido decepcionando a lo largo del tiempo y había encontrado finalmente tres personas que nunca lo habían hecho.
Me gusta el vuelo de las mariposas, los niños que hablan y ríen con sus ojitos brillantes, la letra de Marcio, la pasión de Sofía, las fotos de la pared, "Ami regresa", mamá cuando juega con el cachorro, el acento francés de Jerome, que el pequeño Sergio se acuerde mi nombre, la gente que canta por la calle, los que me sostienen la mirada, el calorcito de mi cama y pensar en lo mucho, mucho que lo amo...
Pensar que debería haber hecho lo primero que pensé; alejarme. Pero...¡Era mi amigo! Uno de mis mejores amigos...
Pensé que podría arreglar eso. Eran tres y ahora me han quedado dos.
De la amistad al amor hay un camino, cuando lo tomas, ya no hay vuelta atrás.
Qué tonta fui. Es que...Lo quería mucho.
Amo a mis verdaderos amigos. Y sólo tenía tres.
¿Entienden lo trágico?
No me es fácil encontrar gente afín a mí. Mucha gente me ha ido decepcionando a lo largo del tiempo y había encontrado finalmente tres personas que nunca lo habían hecho.
Pensé mal. Pensé que podía confiarle un sentimiento, debía hacerlo, ¿No? Es decir...¡Era mi amigo! Creí que lo entendería, creí...¿Qué creí? Creí que yo le importaba tanto como él a mí.
Porque no fue mi idea complicar las cosas. Yo no elegí. No elegí un día verlo como algo más. Está fuera de mi control.
¿Podría haberme evitado la desilusión? ¿Podría haber sido la caída, más suave? ¿Habrá hecho algo por mí?
¿Por qué no me es sincero? ¿Por qué me duele tanto haberlo perdido?
Ojalá hubiera sido sincero conmigo desde el principio. Ojalá me hubiera comprendido.
No hay vuelta atrás, nunca la hubo...¿¡Qué me hizo pensar que sí!?
Fue mi último intento de retenerlo conmigo, de que las canciones no se extingan, y todo sea un simple pasado juntos...
Tenía ganas de seguir contando con él... Pero ¿De quién le voy a hablar, si la última herida que me abrí, fue por él? Sí, no fue su culpa, fui yo la que creyó que era importante para él. Creí, mal. y es mi culpa, lo sé.
Mis amigos son sagrados, perderlos es un crimen. Y la herida aún sangra.
Pero la vida sigue, y continúo el viaje con mis dos compañeros restantes.
Me ponen ambos, vendas, tú no te enteraste.
Y era mentira. Cuando dije "muchísimo más", yo tenía razón.
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