viernes, 30 de septiembre de 2011

Las palabras.

Blog~! Hace mucho que no escribo en el blog. Ni en mi cuaderno, ni siquiera en un pedazo de papel. Odio, la lentitud de mi mano, en particular el hecho de pensar algo y no poder plasmarlo rápidamente. Pero más allá de eso, últimamente no he escrito nada. Apenas en mi mano, pero no han sido más que pequeñas frases. Las demás palabras que cruzaron mi pensamiento, o mis pensamientos mismos han quedado y desaparecido en mi cabeza. siempre tengo la idea de que en algún momento los escribiré y al mismo tiempo sé que no pasará. Pero antes esto me angustiaba y ahora no. No sé por qué, generalmente suelo molestarme al no poder escribir todo aquello que se me ha ocurrido, pero por otro lado, las veces que he tenido la oportunidad me he hallado frente al problema de no saber cómo escribir aquello que se me ha ocurrido.
¿Nunca les ha pasado? Cuando pienso no pienso generalmente en palabras... Me vienen imágenes, o simplemente el concepto. Como si no las necesitase, las palabras brillan por su ausencia. De hecho, aunque escribo muy bien, según me han dicho, no soy alguien que pueda expresarse muy bien con ellas. Hablar; eso es algo complicado para mí. Porque mientras mi pensamiento puede decir algo en un segundo, el comunicar aquello de forma oral, puede emplear al menos 30 segundos o incluso un minuto, porque he aquí otra cosa: El interlocutor.
Muchas veces me he topado con personas a las que me casi imposible transmitirles un pensamiento. Suelen engañarme cuando las veo escuchando, según yo creo, atentamente, para luego responderme un "ah." desanimado y claramente sin interés. No sé cómo hacen, pero logran separar la acción de escuchar con la de comprender lo que están escuchando.
Además como dice  Aldous Huxley:
 " Es difícil mantener conversación con una persona que responde a las palabras personales con expresiones impersonales y a las palabras sentidas con una generalización intelectual."


A veces eso me lleva a la soledad, como si no existiera otra solución... Pero yo sé que debo mejorar en este aspecto. Porque a veces tenemos que aprender cosas innecesarias para poder contactarnos con los otros. una forma de adaptarse, diría. aunque por otro lado, la extraña soy yo, que no teniendo la capacidad oral y una cantidad enorme de palabras (hermosas e inteligentes palabras...) no puede expresar lo que quiere.


...Cosas de la vida.

miércoles, 20 de julio de 2011

¡Feliz día amigos!


Queridísimos y estimados compañeros de  vida;
Esto da como para hacer una oda a la amistad, erigirles un museo y muchos otros honores más. Porque así son mis amigos; personas excelentes, especiales, interesantes. Porque no es lo que me dicen, sino lo que hacen, para conmigo y con el mundo en general. Ustedes no son mis amigos porque están a mi lado todo el tiempo y me preguntan todos los días como estoy. Ustedes son mis amigos porque son ejemplos para mí; me inspiran, me alientan, me ayudan a crecer como persona, como artista… Y – aunque no creo en las coincidencias- casualmente todos estamos en este camino; el maravilloso mundo del arte.

Es para mí un orgullo enorme ser parte de sus vidas, porque para mí son tan increíbles, que me sorprende que me dejen estar allí,  yo… me siento tan poco al lado de ustedes… Son, son, GENIALES! Y no sólo eso, sino que uno nunca termina de conocerlos, son tan ricas sus vidas, sus historias… Ser parte de sus mundos es casi como un honor para mí. Ojo, eh, me quiero, creo que soy una buena persona, pero ustedes… ¡Me superan!

Y eso es tan lindo…

Ustedes son tan importantes que son parte de mi identidad. Soy lo que ustedes me dieron y lo que yo hice con eso; no hubiera llegado a donde estoy sin ustedes. Día a día me imprimen una idea, un nuevo pensamiento a mi vida. En ese compartir de ideas y sensaciones he crecido y me he convertido en lo soy. ¡Y me encanta! Ustedes son parte de mi historia y muchas veces son claves en mis constantes lecciones de vida.
He tomado para mí,  pequeñas cosas de ustedes, imágenes, formas de reír, de escribir, de pensar, de caminar, de ser. Soy lo que me gusta. Soy un poquito de ustedes, de cada uno.

Mi vida no sería igual si no los hubiera conocido. Y no es porque pasamos lindos momentos juntos, como suelen decir, sino porque yo no sería lo que soy, sin ustedes. Sería yo sin zapatos. Yo sin ideas. Eternamente la misma, estancada, sin crecer. Sin reflexiones ni abrazos. Sin euforia.
Porque esa es mi sensación de amistad; Euforia. Pensar en que tengo unos amigazos como ustedes me da fuerza, me hace sentir grande, enorme y muy pero muy feliz. Y esa alegría incontenible, totalmente desbordable me hace querer gritarle al mundo que los mejores amigos los tengo yo y son incomparables.  Tener amigos como ustedes me da una sensación de poder, esa esperanza desesperada de creer que nada es imposible. Que no hay nada que pueda detenerme mientras estén ustedes allí, conmigo, en este camino que hemos elegido.

Feliz día del amigo, queridos :)


Dedicado a: Marcio A. Suchowolski, Erica Lee, Carla E. Maydana, Karen Fernandez, Sofía Videla, Armando Cuba, Antonio De Mare, Gabriel Cuba, Abigail Rojas, Alberto Gonzalez (Biitohh), (Natalia) Michell Cuba, Severo Cuba, Nancy L. Gómez.

domingo, 3 de julio de 2011

Delirio

Estoy loca y si no estuviera loca tendría que ser alguna otra cosa la que explicase, la que enseñase, que demuestre que efectivamente no estoy bien.

Pero ¿Qué es estar bien? ¿Tendría que dejar pasar aquellos fantasmas sin más? ¿Debería simplemente ignorarlos?


Yo sé que estoy insana. Y quiero saber la verdad.
Porque efectivamente debe haber algo descifrable en todo aquello tan misterioso. Que nada es porque si ni porque no.

Entonces busco una respuesta entre lo poco que sé, pero, justamente, poco sé. Pero no es sólo eso, sino que he caído en esa rutina de hacer, hacer ,hacer y cada día se hace más tedioso y de repente todo es molesto e irritante. Entonces todo ese tiempo que no respiré, que no dormí, que no pensé ni medité se convierte en al esencialmente necesario.
Y sugieren descansar. Pero no es muy claro el mensaje, entonces uno simplemente se queda en su casa, pensando en lo de mañana, y me meto a hacer nada, a mirar tele, a hacer cosas que de ningún modo solucionarán nada.

El efecto durará a lo sumo dos semanas. Si en el periodo mencionado no pasa nada extraordinario, la situación se volverá a repetir y volveré a sentirme débil sin fuerzas, sumida en la desesperación aunque en realidad me esté ahogando en un vasito de agua.

Y yo dije que iba a encontrar la solución, aunque de hecho sólo esté excusándome para continuar con la ardua rutina porque cada vez falta menos y vienen las vacaciones y luego podré seguir, podré seguir engañándome una y diez veces más para continuar.

El problema son esas dudas que se me adhieren al cuerpo como agujas, porque ¿Qué pasa si no puedo?¿Qué pasa si estoy equivocada?¿ Y si lo mío no es el teatro?
Preguntas que cuando estoy más calma me parecen estúpidas, pero las muy arpías aparecen cuando más débil estoy. Y luego aparece el miedo. Miedo de no poder seguir, miedo de perderme, de no hallar la salida, miedo de tener frío, de tener hambre, de sentir sueño, de sentir las lágrimas allí, listas a salir. Miedo que alguien se dé cuenta y entonces yo explote.
Miedo de no poder dar un abrazo. 
 Miedo de que se note que no sé lo que estoy haciendo. Miedo de confesar que tengo miedo.

[Inconcluso y engañoso. Ni siquiera terminó como empezó]

martes, 3 de mayo de 2011

Dos puntos "d" mayúscula.


¡Ay señores (Y señoritas…)~! Me siento plena. ¡Y en el mejor de los sentidos! No sé si han experimentado esa sensación de sentarse en el pastito de una plaza y respirar aliviados. O como cuando escuchás esa canción súper-favorita, hablo de ésa que te dan ganas de cerrar los ojos, sonreír y mover la cabeza a ambos lados. Una canción “feliz” diríamos.

En fin, el punto es… Que esa sensación de sentirse bien me viene con tanta significación… No sólo por lo reciente, o lo futuro. Ese “estar bien” viene plagado de miles de pensamientos, de toda mi historia junta, comprimida en un gesto, en un solo sentimiento.

Siempre pensé que llevar todo eso todo el tiempo sería un tanto pesado, o imposible… Pero me estoy llevando muy bien con eso. A cada paso soy yo;  con todo mi pasado, presente y futuro juntos. Con todo lo que aprendí, con todo lo que heredé, con todo lo que aún me falta aprender.  Yo y mi sonrisa de “Adoro mi familia, mis amigos y estoy orgullosa de donde vengo y hacia dónde voy”. Yo y mis ojos que bailan al ritmo de mi música, ojos que sonríen, y enseñan lo simple que es sentirse bien.

Yo y mis ganas de cambiar el mundo.


[Inconcluso]


domingo, 24 de abril de 2011

Mi mamá me ama.


“Es obvio que ella te quiere, que te cuida…si no, no discutiría con vos esos temas.”

Y dentro de mi cabeza algo hizo ¡Click!...



Mamá siempre hace cosas lindas por mí. A veces ni se da cuenta, está tan acostumbrada… Y yo sinceramente, nunca lo había notado… Es decir; sé que mamá hace mucho por mí y mi hermana, como cualquier madre que ama a sus hijos. Es sólo que no lo había visto en detalle, no me había dado cuenta que todo lo que me dice o hace para conmigo tiene una sola razón: No hay UN SOLO gesto hacia mí, que no sea por amor. Incluso se enoja conmigo por amor. Porque me quiere mucho.

Desde aquella charla con Mar, me di cuenta que mamá siempre me está cuidando, queriendo, es algo que lo tiene tan arraigado que le sale por naturaleza. Y es algo tan constante, que ha pasado desapercibido por mí durante mucho tiempo.

Estoy en el comedor escribiendo y puedo ver cómo mamá me mira cada 5 segundos mientras lava las verduras en la cocina. Son las 9.30 pasadas. “¿Estás apagando hijita?” Me dice despacito, porque generalmente detesto que me diga que tengo que apagar la computadora.

Y así con tantas cosas… Cada gesto TAN minúsculo tiene TANTO amor… Ayer casi lloro de la emoción cuando me di cuenta que mamá tenía razón. Que no le somos agradecidas. Es decir, es tan poco lo que hacemos por ella comparado con lo que ella hace por nosotras…

Porque además de trabajar en su propio laburo, en casa hace otro trabajo más, sin contar que paga impuestos, matrículas, mensualidades. Además se sabe nuestros horarios de lunes a lunes; el mío, el de mi hermana y el de ella misma. Agreguemos que también memoriza las fechas de citas con el médico, dentista, trámites, papeles… Cabe agregar que siempre está velando por nuestro futuro, cercano, lejano, de acá a 3000 años. Desde las monedas para el colectivo de toda la semana hasta el dinero ahorrado para la universidad. Ah y casi me olvido; sabe tantas cosas de nosotras, creo que incluso sabe más de mí, ¡Que yo misma! Y se sabe los cumpleaños de mis amigos, sus nombres, creo que hasta tiene un identikit mental de cada uno…

Guau. Mamá es increíble. ¿Y cómo aprendió todo eso? ¿Quién le enseñó? ¿Cuándo?
¿Se dan cuenta? No hay oficio más sacrificado… Hacen todo, hasta lo imposible por nosotros. Y  muchas veces le “pagamos” tan pero TAN mal…

Y todo esto lo hacen porque simplemente… nos aman. Y mucho.


PD: Yo también te quiero mucho, Má. Feliz cumpleaños.  





viernes, 22 de abril de 2011

Patético... Y buéh.

Llega un momento en que la historia triste roza lo patético. De repente me pongo a pensar en cuán grotesca me veía allí, agazapada atrás de la puerta que había cerrado para que no me escuchen. Y si me pongo a pensar, de haberme escuchado, hubiesen preguntado por qué lloraba y allí también me hubiera dado cuenta de que la razón sería tan estúpida como mi cuerpo allí, apoyado miserablemente en un rincón.
Es tan triste que da risa.

Ese límite entre el drama y la comedia… que en realidad la comedia no es comedia. Es un drama del que uno “se ríe para no llorar”.  Y a muchos nos pasan ese tipo de cosas…
Los hechos  acontecidos daban pena, pero en un momento llegaron a ser exageradamente lastimosos, que ahora me parto de la risa. En realidad lo puedo hacer porque me puedo poner en la piel de un espectador de “mi película”. Y es muy gracioso.
Al menos hoy me puedo reír. Porque a fin de cuentas… ¿Qué otra cosa puedo hacer, luego de anotar los errores que no se deben volver a cometer?

Así que anoté:

  •       ¡¡¡PACIENCIA!!!
  •        Priorizar  dinero para comida y viajes.
  •        No vuelvas a ser demasiado sincera con tu primo. (¡luego puede doler!)
  •        Hablar claro: mamá no extenderá sus regaños. (No aseguro que dejen de existir, pero al menos, serán más cortos)
  •        Decidir la ruta, antes de salir. (así evitas caminar al pedo)


Cuando pasé por aquellos momentos, la tristeza lo habitaba todo en mí. Y no está mal… a cada sentimiento, su tiempo. No puedo decir que ahora esté “feliz”, pero tampoco puedo estancarme en preguntarme por qué me pasa todo esto. Supongo que todo, a fin de cuentas, es cuestión de tiempo.

Esperar a que algún día tal cosa…pase. Y no se trata de sentarse a esperar, sino que, habiendo hecho lo que está en nuestras manos, dejar que con el tiempo se vaya resolviendo. Como desenredar un ovillo de hilo; a veces hay que intentar de nuevo luego de algún tiempo. A veces tomamos un desafío y aún no tenemos las herramientas necesarias para enfrentarlo. No podemos pensar que es imposible, simplemente debemos, a través del tiempo, encontrar ese “algo” que nos falta para luego volver al asunto.

Así que… mientras tanto, retrocedo mi película e intento sacar alguna pista más, o simplemente vuelvo a repetir ese momento exacto en que tropiezo. Sí, dolió; pero ahora es muy gracioso.

domingo, 3 de abril de 2011

(dolor)

¿Nunca se sienten solos? Pero no esa soledad absoluta, sino de esa, caprichosa, de esa soledad que uno no siente cuando alguien no está contigo.  Porque todos los demás están, al menos los que realmente importan, menos... justamente ese alguien.
Y es un simple capricho...¿Por qué uno no puede elegir a quién querer? Quizás muy en el fondo elegí.
Porque definitivamente hay algo que me atrae. Hay "algo" que me encanta -uno empieza a encontrarle "la vuelta" cuando lo acepta- y es imposible encontrarlo en otra persona...

Qué se yo... debe ser que soy enamoradiza, sólo que no me gusta confesarlo... La gente es cruel.

Y sí, soy sensible. Muy sensible. Y aunque trato de parecer, dura, fría, me emociona cada pequeña intervención del arte, de la vida...
Me gusta el vuelo de las mariposas, los niños que hablan y ríen con sus ojitos brillantes, la letra de Marcio, la pasión de Sofía, las fotos de la pared, "Ami regresa", mamá cuando juega con el cachorro, el acento francés de Jerome, que el pequeño Sergio se acuerde mi nombre, la gente que canta por la calle, los que me sostienen la mirada, el calorcito de mi cama y pensar en lo mucho, mucho que lo amo...

Pensar que debería haber hecho lo primero que pensé; alejarme. Pero...¡Era mi amigo! Uno de mis mejores amigos...
Pensé que podría arreglar eso. Eran tres y ahora me han quedado dos.
De la amistad al amor hay un camino, cuando lo tomas, ya no hay vuelta atrás.

Qué tonta fui. Es que...Lo quería mucho.
Amo a mis verdaderos amigos. Y sólo tenía tres.
¿Entienden lo trágico?

No me es fácil encontrar gente afín a mí. Mucha gente me ha ido decepcionando a lo largo del tiempo y había encontrado finalmente tres personas que nunca lo habían hecho.

Pensé mal. Pensé que podía confiarle un sentimiento, debía hacerlo, ¿No? Es decir...¡Era mi amigo! Creí que lo entendería, creí...¿Qué creí? Creí que yo le importaba tanto como él a mí.

Porque no fue mi idea complicar las cosas. Yo no elegí. No elegí un día verlo como algo más. Está fuera de mi control.

 ¿Podría haberme evitado la desilusión? 
¿Podría haber sido la caída, más suave? ¿Habrá hecho algo por mí?
¿Por qué no me es sincero? ¿Por qué me duele tanto haberlo perdido?

Ojalá hubiera sido sincero conmigo desde el principio. Ojalá me hubiera comprendido.
No hay vuelta atrás, nunca la hubo...¿¡Qué  me hizo pensar que sí!?
Fue mi último intento de retenerlo conmigo, de que las canciones no se extingan, y todo sea un simple pasado juntos...
Tenía ganas de seguir contando con él... Pero ¿De quién le voy a  hablar, si la última herida que me abrí, fue por él? Sí, no fue su culpa, fui yo la que creyó que era importante para él. Creí, mal. y es mi culpa, lo sé.

Mis amigos son sagrados, perderlos es un crimen. Y la herida aún sangra.
Pero la vida sigue, y continúo el viaje con mis dos compañeros restantes.
Me ponen ambos, vendas, tú no te enteraste.

Y era mentira. Cuando dije "muchísimo más", yo tenía razón.