¡Chiquitín, gracias~~! Tengo un intento de trenza con dos retazos de tela que hizo con mucha dedicación. Y eso es lo que cuenta; la intención. Significa mucho para mí que me haya regalado algo. Siento que de alguna manera me gané su confianza. Estamos construyendo una amistad.
Mis pequeños amigos, me inspiran...
Son proyectos de personas, me gusta la compañía de ellos, aprendo mucho y recupero de cierta manera, esa picardía… esa sencillez de la infancia donde se nota mucho que tienen que aprender. No deberíamos olvidar esas pequeñas manías de niños. Como el hecho de descargar las emociones. Sí, yo sé que para nosotros muchas veces nos parece molesto escucharlos llorar. Es increíble cómo se desatan, lloran con todo, gritan si hace falta...
Al minuto siguiente están riéndose; los niños olvidan los problemas que no tienen importancia. Muchas veces nosotros no. Nos reprimimos y luego aparecieron venganzas, rencores, odios eternos...
Los niños, benditas criaturas, no se guardan nada, esas sonrisas tan frescas, tiernas, verdaderas… no existe la hipocresía aún. Y ojalá no la desarrollaran… Pero eso depende de nosotros, de alimentar sus mentes y sus almas con cosas sanas, saludables.
Yo crecí en ese lugar y me reconforta ver, redescubrir que nos cuidaban muy bien. Es genial estar hoy del otro lado cuidando y acompañando a niños que ahora reemplazan mi antiguo lugar.
La imaginación es otra cosa destacable; ¡es enorme! Tienen ese increíble poder de contar historias, están descubriendo el mundo y… jajaja, es muy gracioso porque hay muchas cosas que las ven de otra manera, de mil maneras...
Son increíbles. Chiquitines… me inspiran.
¡Hasta el martes, mis pequeños~!
martes, 16 de noviembre de 2010
Hogar de niños
Acá va el título
Me estoy retrasando con todos los textos que planeo publicar, pero es porque felizmente, estoy muy ocupada. Y por que "felizmente"? Porque mi tiempo es mayormente ocupado por el arte, mi eterno amor.
Estoy trabajando con entusiasmo, mas bien estamos, y lo mejor (e incluso lógico) es que esta dando maravillosos frutos. Todo lo vivido trae experiencias y en esta etapa tan prospera por la que mis amigos artistas estamos pasando, las experiencias y lecciones son múltiples.
El arte... Es algo esencial, nadie vive sin esto. Me resulta imposible imaginar una vida sin expresar amor...
Y cabe decir que incluso el desamor me inspira, se que aun no es el momento. Me gusta sentir desamor, soy casi masoquista, pero también en parte porque soy cobarde...
En fin, el punto es que mis publicaciones realizadas en otros momentos, se verán con fechas recientes y seguidas (quizás) y no es mi intención. Estuve modificandolos y me encontré con que mis pensamientos cambiaron o olvide el sentimiento que me inspiro a escribir...
No se siente lo mismo dos veces, creo que se puede denominar de la misma manera, por ejemplo, amor, tristeza, pero tendrá otro peso, otro aroma, otro volumen, forma, intensidad, velocidad, magnitud...
Me abro mucho al hablar, no? Bueno aquí concluyo aclarando que los
textos no datan de fecha reciente, sino de anteriores. Incluso,
aclarare si me conviene, la fecha exacta de realización.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Un díamor.
Tengo una especie presentimiento, o quizás sea sólo euforia.
Las cosas están cambiando.
Estoy ansiosa por el día siguiente y el siguiente y el siguiente, como antes, sólo que esta vez vivo cada día, estoy presente en lo que hago y lo hago con entusiasmo.
Me estoy dejando llevar por Destino y cada día me sorprende más y más y para bien.
Todo llega a su tiempo. A veces me dan ganas de que lleguen ya ciertas cosas, pero si no se dan es porque tiene que ser así. Me está costando menos acostumbrarme a lo que Destino prepara para mí.
Parece que cada paso que doy está bien, que se abren más puertas, que voy a estar bien.
Voy a estar bien…
Ahh… Me siento feliz también porque… ya no te odio. No me molesta tu recuerdo, tu nombre… No es tu culpa, tal vez fue mía ¿Quién sabe? Me reconcilié con mi memoria y te tengo en paz.
Me sobresalta cruzarme con cosas que puedo fácilmente relacionar con vos, pero ya no me molesta. Ya no es tortuoso, no duele, sólo sorprende.
Y estoy bien.
¡Estoy bien! También porque mis amigos están conmigo. No me olvidan… Me siento valorada y eso es algo que no siento con todos… ¡Marcio~! Nunca voy a dejar de sorprenderme con todo ese cariño desbordante que tiene… Es un extraordinario ser de luz, sí, eso una luz que reparte sonrisas. A mí su presencia (aunque sea virtual) me sella una sonrisa sincera y espontánea.
Y cuando dejo de preocuparme por cosas sin importancia, disfruto más…
La compañía de mis locos compañeros teatreros me hace muy pero muy bien. Me contagian esa energía, esa actitud increíble hacia la vida, que no es más que un camino en el que hay que aprender. Y aprender y aprender. Y no sé qué más. Ah, sí…
¡Amor~!
Pero yo de eso sé muy poco. No lo sé controlar. Bueno, creo que en realidad nadie lo hace, el tema es dejar que eso fluya, porque uno sobre eso no puede decidir. “El amor no es un sentimiento, es un ser que crece en nuestro interior…” Krato tiene razón.
El amor es un ser, un ser que muchos llaman Dios. Yo ahora prefiero llamarlo Destino, no sé por qué, me suena más mío, más nuestro…
El amor es un ser… que actúa a través de nosotros si nosotros nos dejamos caminar por él.
El amor es maravilloso, ¡wonderful!
Y yo no sé nada, cuando me domina, me domina y punto. No hay más vueltas. Eso sí que no me lo saca nadie.
Todos tienen un poquito de amor en algún lado…
Sisísí. A mí cuando me dan amor se me arma toda una revolución en el interior, es terrible, terrible, en cualquier momento comienzo a abrazar personas desconocidas por el simple hecho de que tanto amor ¡me supera, me supera!
All you need is love, love…¡Love is all you need!
viernes, 29 de octubre de 2010
Si estás bien, yo estoy bien.
Me duele el mundo.
Me duele el mundo.

“¿Por qué lloras?” “Porque mira lo que le han hecho a ella. Tenía tanta vida esa vida…Experiencias que nunca serán, ha muerto un amor ¡Y empieza el olvido tan pronto…! Ya no vivirán sus hijos, ni su ancianidad en la tierra. No era su tiempo de marchar, pero ya se ha ido…”No es justo, no es justo, no es justo… ¡Gracias
Quiero entender, quiero entender, porque pasa lo que pasa.
Nadie me puede decir que es ajeno a mí, porque estoy enganchada a todo ello. Es parte de mí, yo soy un reflejo. Y si estás sufriendo, yo sufro también. Tengo la pena del mundo…
A veces siento que no merezco tantos regalos del cielo. No los rechazo, porque si ésta es la voluntad del Destino, nada hay que yo pueda cambiar en eso.
Pero duele, Destino, ¡Duele!
Quiero ayudar a cada extremo. Que la cuerda no tire más, no por mi dolor, sino por querer que el otro no necesite tirar de la cuerda más. Destino, no, no quiero ser Dios, quizás simplemente todos tenemos ese sentimiento de compasión por el otro, alguien alguna vez dijo que “esa era una cualidad que nos diferenciaba de los demás animales”. La capacidad de sentir compasión.
La compasión, es ese sentimiento que nos permite imaginar en nuestro adentro el dolor del otro. “Ama a tu prójimo como a ti mismo” ¿Eso era, no? La compasión es el sello de aquello en la piel del alma, el impulso de nuestra moral, de nuestro sentido de justicia…
Es el lazo que descubrimos que nos conecta al otro, cuando éste tira de la cuerda.
miércoles, 27 de octubre de 2010
Mis condolencias, mujer.

Pobre. Qué pena, porque siempre me dio la sensación de que eran muy unidos. De que todavía había amor en ese matrimonio. Y ahora él se fue.
Ella, tan influyente, tan conocida. Siempre para mí tuvo un aspecto autoritario, independiente, dictatorial… Parece una mujer fuerte. Parece.
No, no la vi. Pero la imagino. La siento. Porque su dolor es tan grande que yo puedo escuchar el lamento de su alma. Desde acá. Ese grito desgarrado y la niebla con su aroma triste…
Hoy lo lamento por vos.
Destino, qué guardarás para esta mujer, creo que está incompleta. ¡Qué desafío! Ahora no tiene sub, no tiene vice, es ella decidiendo por ella y sólo ella. De un día para otro, lo que antes eran dos… menos uno.
¡Qué pare el mundo! Dejen que llore mares, que se aleje y grite el dolor, dejen que logre encontrar y sanar sus heridas. Ahh… pero no, no hay paréntesis, el tiempo no se apiada de nadie y sigue su curso, su ritmo y no repara en nada.
Mujer, hoy más que nunca abraza su recuerdo y quédate con sus consejos en tus oídos. No lo hagas aparte, convive con su memoria, la melancolía te invadirá, incluso un sabor amargo querrá de tu boca sacar maldiciones al Destino, pero usted, mujer… usted sabe bien que el Destino sabe lo que hace, aunque no entendamos ni concordemos en sus decisiones.
¡Y tú Omnipotencia! Te ruego que la protejas, que la calmes, que muchas veces perdemos la cabeza por estas situaciones, que nos dejamos abordar por la ira, por la desesperación. Ilumina su mente y deja que su corazón siga tibio en el pecho. Que guarde allí lo mejor y el temor lo supere. Que el temor de encontrarse sola en la noche, no la torture, no la estigme. Que no olvide que aún no siendo físico, está junto a ella.
Millones los ojos que se posarán en ti mujer, porque eres importante en la nación. Millones que saben lo que pasó y tenés que cumplir tu rol adjudicado, tenés que poner tu mejor cara, aunque el corazón siga desangrando lágrimas y tu mente no vea más que aquel rostro inolvidable.
Mujer, sé fuerte tal como lo pareces.
viernes, 22 de octubre de 2010
Jabbawockeez
No, no son héroes porque hayan salvado al mundo ni nada así. Tiene que ver con la pasión que ponen en lo que hacen y porque esto es generado en un conjunto de seis armónicos bailarines.
Son geniales.
Me hacen acordar a mis queridos Daft Punk por el hecho de ocultar sus rostros bajo máscaras, pero eso también hace que funcione la magia. Porque verlos ejecutar esas entretenidas e impactantes coreografías es mágico, es toda una experiencia… Ahh me causan una ternura. Parecen robotitos, soldaditos bailarines. Todos iguales, todos con gracia, todos con talento, todos mágicos, todos brillantes. Y esto funciona porque trabajan como grupo, como una sola unidad. Puede ser que sepamos quién es el más divertido, quién habla por todos al recibir los comentarios de los jurados, pero apenas comienzan a bailar, son todos iguales, son todos uno.
Son algo increíble. Les encanta hacer lo que hacen. Se nota muchísimo. De lo contrario, quizás no hubieran ganado el Concurso de el mejor grupo (norte) americano de baile (American Best Dance Crew).
Jabbas, me inspiran.
Esto, esto es lo que me encanta de las personas; que hagan con su vida lo que más, pero más les gusta. Vida… quién sabe hasta cuándo será nuestra. Hace unos días una compañera me preguntó qué iba a seguir y lógicamente le dije Artes Dramáticas. Me dijo que ella también había pensado eso pero que prefería hacer una carrera que la “sostenga” económicamente. Una de mis amigas que se encontraba presente dijo lo mismo.
Preferí no responder; estaría gastando mi tiempo explicando que en la vida no hay que depender del dinero. Sí, probablemente muchos me contradirán, pero nadie me puede sacar esta idea de la cabeza: Hacer lo que a uno realmente le apasiona te lleva al éxito.
No sé qué va a ser de mi vida en el futuro, confío en que el Destino se ocupará de aquello.
El dinero…Jajaja, sabés como me río en tu cara Sr. Dinero. Yo no soy tu esclava. Y conozco afortunadamente a mucha gente que tampoco está bajo tu yugo.
No saben lo lindo que es decir esto y poder ejemplificarlo con mi profesora Ana, Anahí mi actriz-profesora, con mis maestros hiphoperos, con los Jabba… Ah ¡Jabbas me inspiran!
Este tipo de maravillosas personas me dan aliento con sus acciones. Porque todas sus obras están manchadas de pasión, esfuerzo y ganas de ser cada vez mejor en ello.
Estas personas son las que realmente tienen el poder. ¿Quién te puede robar parte de tu alma con esas buenas decisiones? Cuando uno sigue a ese impulso simple, casi infantil y divertido…
Porque no es fácil decir: Quiero ser bailarina. Y mucho menos de Hip hop.
No es que no sea fácil, sino que ¿Cómo explicarlo? Uno tiene que ser firme, tiene que escuchar al alma. Y pocas personas se escuchan allí adentro. Porque desde afuera hay mucho ruido. Pocos pueden escuchar ese silencio monumental, esa paz que se siente, ese bienestar magnánimo que nos invade al estar haciendo lo que más, más nos encanta.
Y cuando veo Jabbawockeez, veo amor. Amor al arte, veo movimientos grandiosos, veo pasión, se ve esa esencia del alma, ese amor a lo que más les gusta: Bailar.
Ojalá algún día pueda alcanzar aunque sea ser una décima parte de lo grandioso que son.
Y no sé, no lo puedo explicar tan bien como quisiera, tendría que bailarles esto, porque, lo que me generan estos chicos con sus obras es tan conmovedor. No necesita ser algo dramático para conmover, lo que se necesita es pasión. Es amor, con eso, alcanza y sobra. Porque con ese amor a lo que más les gusta hacer, llegaron a donde llegaron. Al éxito.
Jabbawockeez
Tengo nuevos héroes. Nuevos no significa que mis otros modelos de vida hayan sido descartados, simplemente que encontré más vidas ejemplares.
No, no son héroes porque hayan salvado al mundo ni nada así. Tiene que ver con la pasión que ponen en lo que hacen y porque esto es generado en un conjunto de seis armónicos bailarines.
Son geniales.
Me hacen acordar a mis queridos Daft Punk por el hecho de ocultar sus rostros bajo máscaras, pero eso también hace que funcione la magia. Porque verlos ejecutar esas entretenidas e impactantes coreografías es mágico, es toda una experiencia… Ahh me causan una ternura. Parecen robotitos, soldaditos bailarines. Todos iguales, todos con gracia, todos con talento, todos mágicos, todos brillantes. Y esto funciona porque trabajan como grupo, como una sola unidad. Puede ser que sepamos quién es el más divertido, quién habla por todos al recibir los comentarios de los jurados, pero apenas comienzan a bailar, son todos iguales, son todos uno.
Son algo increíble. Les encanta hacer lo que hacen. Se nota muchísimo. De lo contrario, quizás no hubieran ganado el Concurso de el mejor grupo (norte) americano de baile (American Best Dance Crew).
Jabbas, me inspiran.
Esto, esto es lo que me encanta de las personas; que hagan con su vida lo que más, pero más les gusta. Vida… quién sabe hasta cuándo será nuestra. Hace unos días una compañera me preguntó qué iba a seguir y lógicamente le dije Artes Dramáticas. Me dijo que ella también había pensado eso pero que prefería hacer una carrera que la “sostenga” económicamente. Una de mis amigas que se encontraba presente dijo lo mismo.
Preferí no responder; estaría gastando mi tiempo explicando que en la vida no hay que depender del dinero. Sí, probablemente muchos me contradirán, pero nadie me puede sacar esta idea de la cabeza: Hacer lo que a uno realmente le apasiona te lleva al éxito.
No sé qué va a ser de mi vida en el futuro, confío en que el Destino se ocupará de aquello.
El dinero…Jajaja, sabés como me río en tu cara Sr. Dinero. Yo no soy tu esclava. Y conozco afortunadamente a mucha gente que tampoco está bajo tu yugo.
No saben lo lindo que es decir esto y poder ejemplificarlo con mi profesora Ana, Anahí mi actriz-profesora, con mis maestros hiphoperos, con los Jabba… Ah ¡Jabbas me inspiran!
Este tipo de maravillosas personas me dan aliento con sus acciones. Porque todas sus obras están manchadas de pasión, esfuerzo y ganas de ser cada vez mejor en ello.
Estas personas son las que realmente tienen el poder. ¿Quién te puede robar parte de tu alma con esas buenas decisiones? Cuando uno sigue a ese impulso simple, casi infantil y divertido…
Porque no es fácil decir: Quiero ser bailarina. Y mucho menos de Hip hop.
No es que no sea fácil, sino que ¿Cómo explicarlo? Uno tiene que ser firme, tiene que escuchar al alma. Y pocas personas se escuchan allí adentro. Porque desde afuera hay mucho ruido. Pocos pueden escuchar ese silencio monumental, esa paz que se siente, ese bienestar magnánimo que nos invade al estar haciendo lo que más, más nos encanta.
Y cuando veo Jabbawockeez, veo amor. Amor al arte, veo movimientos grandiosos, veo pasión, se ve esa esencia del alma, ese amor a lo que más les gusta: Bailar.
Ojalá algún día pueda alcanzar aunque sea ser una décima parte de lo grandioso que son.
Y no sé, no lo puedo explicar tan bien como quisiera, tendría que bailarles esto, porque, lo que me generan estos chicos con sus obras es tan conmovedor. No necesita ser algo dramático para conmover, lo que se necesita es pasión. Es amor, con eso, alcanza y sobra. Porque con ese amor a lo que más les gusta hacer, llegaron a donde llegaron. Al éxito.